sábado, marzo 28, 2009

“Todo lo que vemos o parecemos es solamente un sueño dentro de un sueño.”

Alfred Adler

martes, diciembre 16, 2008

Navidad = ¿(Regalos, Paz, Alegría o qué)?

¿Qué es realmente la NAVIDAD?
Esta pregunta es la que hasta hoy sigue en mi cabeza y de todas las respuestas que he obtenido, vuelvo a preguntar:
  • ¿Acaso es solo para los niños?
  • ¿Es para celebrar la paz en el mundo?
  • ¿Es para estar en familia y/o amigos?
  • ¿Es para felicitarse unos a otros?
  • ¿Es para amanecerse en una cena con exceso de bebidas y comida?
A todos eso siempre me pregunto:

¿Será que ese es el mensaje y regalo que no hace el Ser Supremo, al que llamamos Dios, cuando nos envío a su único hijo en esta fecha?

¿Qué significa esta frase que se encuentra en los evangelios?, como por ejemplo de Mateo 10:34
“No penséis que he venido a traer paz a la tierra. No he venido a traer paz, sino espada.”
Mateo 10:34

domingo, noviembre 16, 2008

¿Cómo solucionar los problemas del siglo actual? ¿Cómo curar el mal que nos atañe a todos? Acaso con ¿Una reforma del mundo entero?

Estas preguntas seguramente muchas personas también las han tenido y todavía somos muchos que no sabemos la respuesta adecuada, mientras existen grupos de paz y religiones en el mundo que buscan “la reforma del mundo” y a esto siempre me pregunto:
¿Por qué buscamos una reforma (el bien absoluto o el paraíso perfecto) en el mundo, cuando sabemos que nuestros antepasados no lo han podido conseguir en estos 2000 años que tenemos de conocimiento?

Apropósito del tema que me ocupa, es que encontré el texto “La reforma general del mundo entero” escrito por el satírico italiano Trajano o Traiano Boccalini que cuenta esta historia ya en el 1614 y dice así:

“En él leemos que un gran número de sabios, autoridades competentes y personas eminentes, convocados por Apolo en el monte Parnaso, discutían, sin éxito, sobre la posibilidad de una reforma general del mundo. Lo que uno suponía posible, otro lo rechazaba. Finalmente, esos señores, consternados y amargamente desilusionados, no sabían qué hacer, a lo que su secretario, Mazzoni, tomó la palabra y dijo:
«Señores míos, les pido que sepan disculparme si digo que me parecen médicos irreflexivos, que pierden su tiempo en disputas y se atormentan con discusiones, sin ver antes al paciente y sin oír el relato de su dolencia.
Se nos ha encargado curar al siglo de la peligrosa de­bilidad con la que va tan abatido. Todos los aquí reuni­dos estuvimos ocupados en ello, y hemos exprimido nues­tros cerebros para encontrar la causa de la dolencia y un remedio saludable, y ninguno de nosotros fue lo bastante razonable como para realizar una visita y examinar al paciente.
Por esto, señores, soy de la opinión de que debemos mandar llamar al propio siglo e interrogarle sobre sus molestias. Desnudémosle y examinemos aquí sus miembros lesionados. De esta manera el tratamiento se nos hará más factible, ya que por el momento no encontramos ninguna esperanza de éxito.»
Esta prepuesta de Mazzoni agradó de tal modo a los presentes, que en aquel mismo instante dieron la orden para que fuese llamado el siglo. Este fue llevado por las Cuatro Estaciones en un asiento, al interior del palacio de Delfos.
Era un hombre de edad, de buena presencia, y disponía de una constitución tan robusta, que aparentaba poder vivir todavía muchos centenares de años. Estaba solamente asmático y se quejaba siempre con voz cavernosa y tos ronca. Los señores se sorprendieron y le preguntaron qué era lo que le atormentaba tanto, puesto que su tez presentaba un estado de frescura y normalidad, índice de un calor natural suficiente y de un estómago en buen estado. Acordáronse entonces de que cien años atrás, él había tenido mal color, como si hubiese padecido ictericia. Pero, con todo, se expresaba con vivacidad y con fuerza. Pidieron al paciente que les contase todo lo referente a su molestia, puesto que le habían llamado para curarle.
A todas esas preguntas de los filósofos respondió: «Señores míos, poco tiempo después de mi nacimiento, em­pecé a sentir las dolencias que ahora me atormentan. Mi buen semblante que los señores ven, proviene de la pintura con la que los hombres me embadurnaron. Mi dolencia es como el flujo y reflujo del mar: el mar sube y baja según tiempos determinados, pero siempre contiene la misma cantidad de agua. Observo estos mismos en mí. Cuando parezco bien de salud y exteriormente me presento convenientemente, y mi tez se muestra suave y agradable, la dolencia es interior, como lo es en el presente. Mientras que, cuando tengo mala fisonomía y un aspecto ruin, estoy bien de salud interiormente. Puesto que desean saber cuáles son las dolencias que me atormentan, retiren de mí la vestimenta con 1a que los hombres me disfrazan, para esconder un miserable cuerpo que parece muerto. Véanme desnudo, tal como la natu­raleza me creó, y comprenderán que soy como un cadá­ver viviente,
En esto, dichos señores se, aproximaron a siglo e, in­mediatamente, tras haberle desnudado, vieron que tenía todo el cuerpo recubierto de cuatro dedos de espesor de una sarna que le consumía. Los señores reformadores mandaron traer diez navajas para liberarle de la sarna, pero se dieron cuenta de que había penetrado tan profundamente, que llegarían al esqueleto sin poder encon­trar ni un sólo pedazo de carne sana en todo el enorme cuerpo. Quedaron de tal manera horrorizados, que le volvieron a colocar apresuradamente el vestido y le despidieron.
Convencidos, tras el examen, de que no existía ninguna esperanza de cura para el siglo, resolvieron abandonar la tarea de promover el bienestar general que les había sido encomendada, y sólo se preocuparon de encontrar medios para conservar intacta su reputación y su conside­ración ante el mundo.
Para dar la apariencia de haber solucionado el caso, y convencer al mundo de que habían cumplido bien con su obligación y defendido los intereses generales, esos mis­mos señores dictaron a su secretario, Mazzoni, el texto de una reforma general, en el cual, con palabras pomposas, demostraban hasta qué punto estaban interesados por el bienestar de la humanidad.”

Extraído del libro “Dei Gloria Intacta de Jan van Rijckenborgh”

¿Queremos ser los reformadores del siglo?
Solo si podemos ver el estado actual del siglo y la humanidad en general y responder a él no “embadurnando más” ni tratar como si siendo buenos o buscando la paz, todos los problemas se solucionen.

martes, octubre 28, 2008

¿Dónde ha quedado el mal?

Esta es una pregunta que vale la pena hacer en cuanto a la “evolución social” y el crecimiento ético – moral del mundo. (Podría ser solo un análisis de los últimos 50 años). Para que el análisis sea más completo propongo:

  1. Analizar la población mundial
  2. Analizar los problemas sociales en cuanto a maldad se refiere
  3. Analizar la cantidad de grupos religiosos y de tinte espiritual así como de “grupos de paz” y sus feligreses.


Con esto es muy claro que las conclusiones serán:

  1. La población mundial de hace 50 años (1950) era aproximadamente 3 mil millones de habitantes; y la población actual es de 6 mil mollenes de habitantes. Por lo tanto podemos deducir que el crecimiento fue estrepitoso y se duplico en menos de 50 años.

  2. Los problemas en cuanto a maldad no eran tan significativos, pero en realidad siempre estuvieron presentes. (Sólo se recalca que en las poblaciones un tanto alejadas en 1950 y que actualmente son ciudades con gran crecimiento, las relaciones sociales eran de pueblo, es decir más fraternas y amigueras, con problemas mínimos).

  3. Por la población en 1950 se puede deducir que actualmente los grupos religiosos y de paz son mucho mayor y que además sus números de seguidores sigue en crecimiento.

Por lo tanto puedo concluir con:

"¿Dónde ha quedado entre tanto el mal? Está presente en todas partes y se ha convertido en la signatura de la época del mundo"

"Extraído del libro “El Mal o el drama de la libertad de Rüdiger Safranski"

Modo para venir al todo

"Para venir a lo que no sabes, has de ir por donde no sabes.
Para venir a lo que no gustas, has de ir por donde no gustas.
Para venir a lo que no posees, has de ir por donde no posees.
Para venir a lo que no eres, has de ir por donde no eres."

Extraído del poema de Juan de la Cruz acerca del Monte Carmelo.

lunes, octubre 13, 2008

“Querer involuntariamente el mal significa, más bien, que todos quieren lo bueno para ellos, aunque no sepa cada uno lo que es bueno para él.”
Extraído del libro “El Mal o el drama de la libertad de Rüdiger Safranski”

¿Qué nos separa de Dios? y ¿Porqué no podemos ir a la Unidad?

Estás preguntas son algunas de las que por lo general “están presentes en mi cabeza”, a las cuales encontré una respuesta muy acertada por el momento:

“El que nos separa y singulariza es el cuerpo”

Extraído del libro “El Mal o el drama de la libertad de Rüdiger Safranski”

"La estupidez artificial (EA) puede definirse como el intento de los científicos informáticos de crear programas capaces de provocar problemas del tipo de los que normalmente se asocian al pensamiento humano "

Wallace Marshal

¿Qué significa libertad perfecta?

Esta es una de las tantas preguntas acuciantes que tiene el librito de R. Safranski, titulado “El Mal o el drama de la libertad”.
La respuesta que se encuentra en este libro es extensa, pero he aquí un extracto que resume todo ello:

“Es una libertad que alcanza la vida lograda.
Pero la cosa no se comporta así en el hombre. La libertad es en él una oportunidad, no una garantía de éxito. Su vida puede fracasar y fracasar por libertad. El precio de la libertad humana es precisamente esta posibilidad de fracaso.”

Extraído del libro “El Mal o el drama de la libertad de Rüdiger Safranski”

¿Cuál es el concepto de belleza?

Recuerdo que alguna vez respondí esta pregunta, pero sólo hoy encontré su concepto “real” y universal;

¿Qué es la belleza? Una convención, una moneda que tiene curso en un tiempo y en un lugar.
Henrik Johan Ibsen

jueves, octubre 02, 2008

domingo, septiembre 28, 2008

¿Nuestra realidad?

Será esta nuestra “posible realidad”:

“Aun siendo hombre de dos caras, no era yo, sin embargo, un hipócrita; mis dos aspectos eran auténticamente sinceros.”
“Día a día e insensiblemente, tanto desde el punto de vista moral como del intelectual, me iba sin cesar acercando a esta verdad, cuyo descubrimiento incompleto me ha condenado a tan horrendo naufragio: que, en realidad, el hombre no es uno sino dos.”
“Pero, voluntariamente, me había despojado de todos esos instintos de equilibrio por medio de los cuales hasta el peor de nosotros puede caminar entre las tentaciones con cierto grado de estabilidad: en mi caso, la tentación, por leve que fuese, era la caída.”


Me parece muy buena percepción la que tuvo “R.L. Stevenson” al describir esto en su libro muy conocido “El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde”, que no es más que el estudio “de la naturaleza humana, de la dualidad que se esconde en lo más profundo del espíritu de cada uno de nosotros”.
Nota: Extracto realizado del libro “El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde” de R.L. Stevenson.

jueves, septiembre 25, 2008

domingo, septiembre 21, 2008

El Sol en un circulo oscuro y 2 arcoíris

Estas son fotos que tome al medio día, cuando observe al “Sol” con un “círculo oscuro” y alrededor de el un “arcoíris” bien definido que le hacia la circunferencia de 360 grados, y a poca distancia de estos otra “circunferencia del reflejo del arcoíris”. Sin más comentarios vean esta hermosura:






Así se veía desde un espejo o un vidrio:





“Hasta cuando morimos nos dan un diploma, al que llaman: “certificado de defunción””
D.B.B.

miércoles, septiembre 17, 2008

¿Buscamos agradecimiento o algo a cambio en la caridad o ayuda que brindamos?

Siempre me hago esta pregunta, ya que en muchos grupos que dicen ser “espirituales o que bucan a dios”, se promueve “dar caridad y ayuda” a los más necesitados, sólo para “ir al cielo” o “heredar una parte de él”. En realidad esto a mi parecer, es que las personas que siguen este camino simplemente buscan que se lo agradezcan (porque están buscando algo a cambio) y así tener ese “pase directo”, no se fijan en el simple hecho de que debe nacer en él mismo ese deseo de “caridad” y que más bien debería ser a él mismo al que le den “caridad y ayuda”.
Por ello concluyo:

“Si haces bien para que te lo agradezcan, mercader eres, no bienhechor; codicioso, no caritativo.”
Francisco de Quevedo

Una perspectiva global del “avance”

Del hombre de la caverna al Homo sapiens (actual), tuvieron que pasar siglos para que suceda. Del simple robot al “robot sapiens” sólo pasarán unos años.
D.B.B.

miércoles, septiembre 10, 2008

¿Qué pasaría si todo fuera una ilusión y nada existiera?
En ese caso, habría pagado demasiado por mi alfombra
Woody Allen