jueves, noviembre 15, 2007

El bien y el mal

Mientras leía encontré a alguien que escribió esta frase, pero que parece que se encontraba entre cuatro (4) paredes durante toda su vida, escribe algo muy filosófico, pero lamentablemente utópico:

“Las fuerzas que se asocian para el bien, no se suman, se multiplican.”
Concepción Arenal

Digo de esta frase “una mera fantasía”, ya que en toda la supuesta “evolución” que podemos ver de la humanidad en general, existen ahora muchos más grupos de “paz y religiones” de los que había hace más de 50 años, que promueven “el bien” según ellos. Por lo tanto si hay mucha gente que dice que “el bien se multiplica”, cabe preguntar:
¿Qué pasa actualmente? ¿Acaso la realidad es de otra manera?
Pues es algo que debemos de considerar y ver las estadísticas de grupos de paz y de personas o instituciones que promueven el bien y el constante crecimiento de estos mismos en todo el mundo, pero de la misma manera, veamos si el “mal disminuye” o es que crece en relación directa con el bien.
Y claro no podría ser de otro modo, ya que:
“El bien y el mal”, son el fruto del mismo árbol.
Por lo tanto parece haber una “ecuación” de la que nosotros somos parte de las variables, pero que estamos para seguir la igualdad de la “ecuación”.

2 comentarios:

Fernando dijo...

Su observación es excelente, licenciado. Si quiere saber por qué falta ese mal necesario que compense a esas intenciones exageradamente bondadosas que promueven sectas y religiones, puede considerar pasar por alto todo ese almidón de bondad, que a mi parecer, es una excusa para manosear la inocencia de la gente.

Si usted cree que no hay nada más puro que un niño, entonces puede que coincida que los niños aman naturalmente, aunque no los amen. Así son las personas con las religiones; se deben a dios, aunque su concepto de dios no les corresponda en nada. Resultado: locura y adicciones al por mayor en el conjunto de nuestra sociedad.

Un gran saludo y lo felicito por sus apuntes.

Diego Belfort dijo...

Muchas gracias querido Amigo Fernando. Es muy grato compartir estas percepciones que se tornan a veces en problemas mundiales y que son dignos de considerar desde otra perspectiva, que lamentablemente no es a fin para toda la sociedad en general.
Reciba mis más cordiales saludos,
Un abrazo,

Diego B.