Michel Eyquem de Montaigne
"Quien no encuentra un templo en su corazón, jamás encontrará su corazón en un templo". “En la vida no hay castigos ni premios, sino consecuencias.”
martes, noviembre 23, 2010
sábado, noviembre 06, 2010
El libro de los muertos Egipcio
Al leer esta noticia y ver el video quedé sorprendido sobre la riqueza incomparable de los egipcios sobre la exposición que se está llevando a cabo en el Museo Británico en Londres.
Leer aquí: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2010/11/101102_egipto_museo.shtml
Qué tristeza esa realidad para lo que buscamos una enseñanza filosófica trascendental.
viernes, noviembre 05, 2010
martes, noviembre 02, 2010
lunes, octubre 25, 2010
La vida
martes, octubre 12, 2010
sábado, octubre 09, 2010
El problema de una idea de moda en sentido universal
viernes, septiembre 17, 2010
domingo, agosto 22, 2010
¿Tecnología= magia?
Siempre me pregunte si el desarrollo tecnológico podría estar muy cerca de la magia o relacionada a lo oculto. Y siempre que he tratado de seguir algún desarrollo, y, cada vez tengo mayores razones para pensar que en un futuro no muy lejano irán de la mano.
Aquí algunos ejemplos de ello:
Sin ir muy lejos, debemos recordar el nombre del LHC “Acelerador de partículas” que paso a llamarse “La máquina Dios”, ¿porqué? y, ¿en busca de qué?
Debemos recordar también que para definir a la tecnología se hizo uso de términos ocultos, por ejemplo: la “tele-patia” que es tener “una comunicación sin barreras”. Antiguamente muchos querían alcanzar la tele-patia, pero con el ingreso de la tele-visión, ya nadie busca nada, pero es tan común el uso de TV que nadie se pregunta sobre el nombre de esta misma.
Cuando llegaba a este tipo de conclusiones, me sorprendí que en las tres leyes de la tecnología ya lo afirmaban hace algunos años:
“Cuando un científico afirma que algo es posible, es casi seguro que tiene razón. Cuando afirma que algo es imposible, muy probablemente se equivoca.
La única manera de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, en lo imposible.
Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.”
Tres leyes de la tecnología de Arthur C. Clarke
El universo
¿Qué es el universo: un gran mecanismo, un gran cálculo, una gran simetría, un gran accidente o un gran pensamiento?
John D. Barrow
sábado, agosto 07, 2010
¿Alguien no ha estado enfermo alguna vez?
Creo que es una buena forma de ver la vida, así no hay decepciones ni muchas crisis.
lunes, agosto 02, 2010
miércoles, julio 28, 2010
Enemigos y amigos
lunes, julio 19, 2010
Ten cuidado con lo que deseas
Les presento un extracto del libro “La era de las máquinas espirituales” de Ray Kurzweil:
"Jamás se le había ocurrido al jugador que algún día se hallaría en este lugar. Pero, reflexionando, cayó en la cuenta de que en su época había dado muestras de bondad. Y este sitio era más hermoso y satisfactorio de lo que había imaginado. Por todas partes se veían arañas de cristal, las más bellas alfombras tejidas a mano, las comidas más refinadas y, claro que sí, las más hermosas mujeres, que parecían intrigadas con su nuevo compañero celestial. Probó suerte en la ruleta y, sorprendentemente, su número salió una y otra vez. Probó los juegos de mesa y la suerte no le fue menos favorable: ganó partida tras partida. En verdad, sus ganancias causaron gran impresión y excitación tanto en el personal, que tenía en él prendida la atención, como entre bellas mujeres.
Así siguió todo un día y otro día, una semana y otra semana. El jugador ganaba en todos los juegos y acumulaba más y más dinero. Todo se plegaba a su voluntad. Sólo ganaba. Y una semana tras otra, un mes tras otro, su racha de suerte se mantenía inquebrantable.
Al cabo de un tiempo la situación comenzó a resultar aburrida. El jugador empezó a sentir una cierta desazón, pues el hecho de ganar comenzaba a carecer de sentido. Pero nada cambió. Siguió ganando a todos los juegos hasta que un día, ya angustiado, se volvió al ángel que parecía encargado de su custodia y le dijo que no podía aguantar aquello. Después de todo, el cielo no era para él. Él se había creído destinado al “otro sitio”, y era allí adonde de verdad quería ir.
-Éste es el otro sitio – fue la respuesta."